EL HÉROE, CAPITÁN  ANDRIJ VOVKUNOVYCH RELATA CÓMO LOGRARON SALIR DEL CERCO TERRORISTA : COMÍAMOS MAÍZ, SEMILLAS Y TOMÁBAMOS AGUA DE LLUVIA.

 

El capitán Andrij Vovkunovych –comandante del batallón 40 de la defensa territorial de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Él logró que su grupo salga del cerco de los terroristas cerca del pueblo de Savur Mohyla. Su semblante da unos 35 años, aunque aparenta haber nacido de nuevo, dado que durante dos semanas, junto a sus soldados luchó por la vida.

Su historia la cuenta como algo natural o sea de todos los días. “Ukrainska Pravda” (el diario de Gongadze. La redacción) se encontró con Andrij en el aeropuerto de Mariupol, el que , junto a otros soldados, estaba esperando la condecoración del presidente de Ucrania.
No por suerte no hubo heridos.

 

P – Cuente Andrij, como lograron salir.? Que penurias pasaron.? Tenían heridos consigo.?

Salimos sin una técnica prefijada, y marchamos con nuestras armas. En realidad no teníamos un camino fijo y predeterminado y en realidad fuimos para una parte y salimos en otra.

Marchamos 16 días, y éramos 21 contándome. Y Si bien me acuerdo de todo minuto, contarlo me llevaría días.

Caminábamos por campos, jardines y parques. De noche avanzábamos de día descansábamos.

 

Imagínense 21 personas sin agua ni comida. A la noche hacía frío. Dormíamos en el suelo, unos juntos a otros para calentarnos. O sea si uno sólo se daba vuelta el resto también lo hacía.

P – Cuando Uds. avanzaban , los lugareños les ayudaban o era al revés.?

En un punto que estaba poblado, nos denunciaron o sea nos “vendieron”. Como no teníamos qué comer, alguien en forma solapada dejó maíz  pelado en el campo, y esto resultó muy sintomático y claramente visible.

Y así algunos de los lugareños que apoyaban a la DNR (República nacional de Donetsk) avisó que había huellas y nos dispararon de todos los lados, y tuvimos que correr.

O sea que no todos los lugareños apoyaban a las fuerzas armadas ucranianas, diría que serían un 50% y 50%.

P –Y cómo Uds. sobrevivieron.?

 

Reitero, comíamos maíz, y semillas de girasol. Cuando llovía tomábamos agua de lluvia. Juntábamos el agua donde podíamos y luego la tomábamos.

Y los últimos 5 días las pasamos sin agua y sin alimentos. Los habitantes del lugar nos vendieron y se informaba de pueblo a pueblo de nuestra presencia por ello no podíamos usar las fuentes de agua siquiera, ya que era peligroso, en esos lugares estaban los “espías”. O sea apenas nos acercábamos a las fuentes de agua nos disparaban.

 

 

P – Estaban asustados.?

Sí, sin lugar a dudas estábamos asustados. Sólo un loco no tiene miedo. Teníamos mucho miedo cuando nos disparaban con obuses. Pero luego de adaptás a todo. Tuvimos que entrar en batalla varias veces para frenar el avance del enemigo. Y escapamos de varias trampas y acechos del enemigo.

P – En el momento de vuestra salida del “encierro” supieron de alguna de nuestras fuerzas que quedaron atrapadas.?

 

No estoy seguro, pero creo que fuimos los últimos. Por lo menos, yo a parte de las tropas rusas y de la DNR no he visto a nadie más. En la noche dos veces observamos columnas de rusos transportando armas y tecnología. Eran dos columnas con 25 vehículos aproximadamente cada una.

Nosotros salimos a 60 Kms. de Mariupol. Cuando nos encontramos en zona segura, pedí agua para los míos, ya que teníamos mucha sed. Luego solicitamos algo caliente. Luego de 5 días de ayuno total, lo les dije a mis muchachos que podían tomar algo caliente, y luego de tres horas, algo más. Y a la mañana, desayunamos más o menos normal.

 

Lo más gustoso fue el “borsch” (sopa de remolacha. La redacción). Luego dormimos en una carpa o tienda de campaña, la cual comparé con un hotel de cinco estrellas.!!

Y luego que llegamos a Mariupol, el comandante del batallón nos dio a disposición un guía y auto. Nos llevaron a un lugar en que pudimos cambiarnos. Pude, por fin, afeitarme, lavarme y pude ser un humano nuevamente.

Los “muchachos” hoy tienen un ánimo combativo. Aunque le aclaro que sólo nos van a dar 10 días de descanso, dado que estamos en la zona del ATO. Lo más importante es que estoy vivo y sano, y que volveré a Lviv a encontrarme con mis hijos, y que estos me vean.

P – En todo este tiempo existió un contacto con sus superiores.?

Sí, existió. Ellos igual no podían sacarnos de allí, dado que el cerco sobre nosotros se cerró cuando perdimos el pueblo de Ambrosiyivka. Caminábamos solos, nuestras fuerzas no sabían dónde estábamos.

P – Los voluntarios, en cada momento, dicen que nos venden los comandantes. Tienen Uds. alguna pretensión respecto a sus superiores.?

Nadie nos vendió de nuestros superiores. La superioridad siempre nos apoyó, y en las comunicaciones telefónicas hizo todo lo posible para apoyarnos y sacarnos de la situación. Pero nosotros todos –somos gente adulta y entendemos que ellos- no son dioses y milagros no pueden hacer. Pero ni una sola vez hubo algún caso que nuestros comandantes nos abandonaron. Muy feo resultó que en ese momento ( o sea en el momento del escape del cerco) en Ambrosiyivka estuvo activo el roaming.

P – Qué roaming.? El ruso.?

Sí, por supuesto. A mí personalmente en dos días, me “comió” dos semanas de pago en “hryvnia”.

P – Ud. considera que tenía sentido mantenerse en ese sector de Donetsk.

Declino responder a esta pregunta.

 

Secretariado de la R.C.U.