Me permitiré transcribir, una vez más, unas breves reflexiones de nuestro presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, hoy devenido en héroe de esta titánica resistencia de Ucrania por su sobrevivencia, ante la agresión rusa. Estas palabras fueron pronunciadas al poco tiempo de ganar las elecciones en abril del año 2019.

«La tragedia de Chornóbyl nos enseñó varias cosas:

1- el estado debe hablar abiertamente y no esconder la realidad. No permitiremos que se oculte la verdad por más amarga que ella sea.
2- vinculados y unidos los que somos capaces podremos limitar y resolver los distintos conflictos
No podemos permitirnos olvidar esta tragedia para que no vuelva a ocurrir en el futuro…»

A 33 años de la tragedia de Chornóbyl, Volodimir Zelensky, nuevo presidente electo de Ucrania.” Estas reflexiones las hacemos nuestras, son muy actuales y, de alguna manera, fueron premonitorias.

El accidente de la central nuclear de Chornóbyl se produjo el 26 de abril de 1986. Fue el mayor desastre de la energía nuclear de la historia. La explosión tuvo lugar en el cuarto bloque de la central nuclear de Chornóbyl, situado a sólo aprox. 120 kilómetros de la capital de Ucrania – Kyiv, cerca de la frontera con Bielorrusia.

En la época, la central nuclear de Chornóbyl era una de las más grandes del mundo. Estaba dedicada a un programa militar estratégico para el ejército soviético. De hecho, el accidente ocurrió debido a la coincidencia de varios factores. Además del hecho de que el reactor no tenía un sistema de seguridad actualizado, tenía un bajo nivel de automatización. En la fatídica noche del 26 de abril, había un experimento en marcha, que debería haber probado la gama inercial de la unidad turbo-generadora El sobrecalentamiento del combustible causó la destrucción de la superficie del generador. La explosión en el cuarto reactor de la planta de Chornóbyl, producto de una cadena de errores, esparció hasta 200 toneladas de material fisible con una radiactividad de 50 millones de curios, equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas como la de Hiroshima. La radiación afectó a más de cinco millones de personas, principalmente en Rusia, Ucrania y Bielorrusia, según la Organización Mundial de la Salud.

El desprecio por la vida humana, se demostró una vez más, ya que el informe oficial de la explosión fue anunciado por el gobierno soviético encabezado por M.Gorbachov, recién  18 días después de la tragedia. Perestroika y glasnost, poco había cambiado, el homo soviéticus solo era eso, un ser que servía a los intereses del estado. La vida humana, al servicio del partido comunista.  Hoy todo sigue igual ya que en el territorio de la Federación de Rusia la sombra de la Unión Soviética sigue en pie.

A 37 años del desastre de Chornóbyl, en Rusia, poco ha cambiado. Su líder rodeado de fieles seguidores, amenaza a Ucrania y con ello al mundo, con emplear armamento nuclear.

Ese desprecio por el ciudadano lo ha continuado, sin lugar a dudas, el actual régimen de Vladimiro Putin quien, no sólo a demostrado su furia genocida con el pacífico pueblo ucraniano, sino que ha incluido en la lista a sus propios ciudadanos que hoy huyen de su tierra.  Los ucranianos que sufrimos hoy un acto de agresión mas de nuestro ancestral enemigo nunca olvidaremos no sólo la tragedia de Chornóbyl ni tampoco a sus víctimas.

Slava Ukraini!

Dr. Jeremías M.Taurydzkyj

Redactor R.C.U.