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RESPECTO A LA CONVIVENCIA DE LA IGLESIA Y EL ESTADO

Por Lubomyr Husar (cardenal de la Iglesia Greco Católica Ucrania, Patriarca emérito)

En una conversación respecto a la celebración del 1025 aniversario del Cristianismo en Ucrania (la Rus de Kyiv) falta acentuar y poner énfasis en el aspecto religioso, en el sentido de que  de la Vida con Dios es necesaria inclusive después de las elecciones.

En oración – hacia las elecciones.

Me preguntan muchas veces, en el transcurso de todo tipo de reuniones, respecto a las relaciones entre la iglesia y el estado. Entiendo que esta inquietud, tiene muchos fundamentos.

Es entendible, que en un Estado, como el nuestro, en el que existen muchas iglesias y entidades religiosas, sus relaciones con el Estado, y con más razón con las autoridades en ejercicio, le interesa a los más conscientes, y en primer términos a los ciudadanos creyentes. Por ello quiero referir algunos ejemplos (los que son conocidos) del porqué la gente plantea este tipo de interrogantes.

Para una mejor comprensión volcaré la atención a la situación de que las estructuras de gobierno de la iglesia y del estado, son parecidas. La iglesia tiene sus órganos directivos, por ejemplo los obispos, que podríamos llamar las autoridades de la iglesia. Pero quiero puntualizar, desde ya, que la iglesia son todos sin excepción sus miembros y sus dirigentes.

Parecido ocurre con el estado: lo conforman todos sus ciudadanos. Entre ellos algunos de sus integrantes cumplen actividades directivas, y las llamamos autoridades.

Pero una vez más quiero poner énfasis en que las palabras o idea de estado y autoridades del estado no es la misma cosa, no son sinónimos y ello tiene que recordarse cuando hablamos de las relaciones entre la iglesia y el estado.

Y ahora concretamente pasemos a las razones de un sincero interés por las relaciones  del estado con la iglesia.

La gente se da cuenta u observa atentamente que con motivo de fiestas nacionales los jerarcas del estado se presentan ante el público acompañados con representantes del clero en sus diferentes confesiones, y en principio con representantes del clero dirigente. Ellos son invitados a diferentes ceremonias del estado como ser la colocación de ofrendas florales, como para  hacer pensar que la ceremonia adquirirá, con ello, un brillo diferente, pero no los llaman públicamente para que juntos y en público recen por el Estado, por la Patria y por los que la dirigen. Ese hecho, es más que notorio, y lo vemos a diario en la televisión por ejemplo.

Los ciudadanos, interesados en parte legislativa del gobierno, se sorprenden porqué el Parlamento de Ucrania emite leyes, que permiten a las autoridades del estado, en general, la posibilidad de controlar puntualmente la actividad de las iglesias (entendemos de los credos. La Redacción), y porqué el Presidente firma tales leyes. Esto crea una sensación de falta de credibilidad de las autoridades del estado en la dirigencia religiosa y apunta a la intención de controlar la iglesia.

Los creyentes, cuya gran mayoría son cristianos, no pueden entender  por qué el territorio de nuestra nación está plagado de monumentos a quienes precisamente en forma regular y constante persiguieron a las religiones.

Afirman (no sé si ello es cierto) que en Ucrania existen más monumentos a Lenin que iglesias. Y es por ello que me pregunto: somos en realidad una nación cristiana como se repite tan seguido.? Y esta duda está en cierto modo ratificada por el hecho que una importantísima efemérides cristiana como es El Bautismo de la Rus de Kyiv, se propone conmemorar en forma separada por el Estado y por la Iglesia.

Muchos de los que se preguntan de cómo deberían ser las relaciones entre la iglesia y el estado, se interesan por el rol que van a jugar las iglesias en las elecciones presidenciales (dicha carrera ya comenzó hace mucho), dado que en las últimas elecciones, la conducta de muchos dirigentes religiosos, era muy distante a lo que muchos creyentes creen. A los ciudadanos les daba bronca la participación activa de muchos religiosos, y es más el apoyo explícito que realizaban a favor de tal o cual candidato a cambio de ciertas ventajas terrenales.

Y a parte de las razones del interés de la gente por las relaciones estado e iglesia, quisiera expresar algunos conceptos respecto a cómo tendrían que ser dichas relaciones.

Esta pregunta deberá ser analizada en el marco de la historia. Atento a que en Ucrania hay muchas iglesias y organizaciones religiosas y de facto cada cual tiene su historia, pondré atención sólo en lo que se pueda decir sobre todas por igual. Durante muchos años las relaciones de la iglesia con el estado se caracterizaron por la circunstancia, que los gobiernos eran hostiles, eran de ocupación, anticristianos o inclusive odiaban todo lo religioso.

Recién hace 20 años, luego de un largo “recreo” las iglesias en Ucrania pueden mantener relaciones con su estado, y más puntualmente la iglesia y el estado deberían aprender, como tratarse uno a otro, a los fines que todo sea para bien.

Qué es lo que debería hacer la iglesia.? Tal como lo tenemos entendido que la iglesia en su raíz o núcleo es una entidad religiosa, su primera y principal función debería ser rezar por su pueblo, por su nación, educar a sus creyentes para que sean buena gente, o sea ciudadanos responsables. En las Sagradas Escrituras, José el cuidador de la Sagrada Familia, fue conocido como un hombre “derecho”.

Y es precisamente que la iglesia debería intentar ayudar a los padres para que sean ciudadanos modelos y en tal virtud educar a sus hijos. En este proceso un rol importante jugará también la escuela, aunque este es tema de otra conversación.

La iglesia tiene una más y muy importante misión social: reaccionar ante la mentira y la injusticia. Y para esto ella debería mantener su independencia, libertad, no dependiente de los organismos estatales – debería mantenerse en un nivel espiritual y moral para poder hablar con autoridad.

Los países totalitarios en todos los tiempos, intentaron limitar la libertad de la iglesia, dado que temen a su palabra.

Y a propósito naciones inteligentes quieren tener una iglesia auténtica y libre. Dado que entienden que la iglesia, como educadora de ciudadanos responsables y como la voz de la conciencia, es un ineludible motor para preservar las virtudes del estado.

La iglesia no debe atarse al estado. Con la autoridad estatal la iglesia debe ser socia en la preservación del bienestar general del pueblo. El estado debería darle a la iglesia la posibilidad de educar a los ciudadanos, y también asegurarle las  posibilidades materiales para cumplir con su misión religiosa.

Feliz ese pueblo que vive en un país en que entre ambos socios existe una mutua y honesta colaboración.

Y si ello sería así.! Pero en realidad socios de parte de la iglesia-multitudes.! Sólo Iglesias Ortodoxas hay cuatro, creo. Y entonces de qué manera los ciudadanos de Ucrania pueden unirse en una sola Nación, cuando las iglesias no tienen aptitud para unirse en una sola ucraniana.?

Traducción: Jeremías M.Taurydzkyj

Secretario R.C.U.

 


Dr. Jeremías Taurydzkyj
Secretario

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